REFLEXIÓN "YO SOY LA VID Y USTEDES LOS SARMIENTOS"



Juan 15, 4-5


Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer.






Jesús es la vid verdadera porque fue fiel a Dios, porque en toda su vida correspondió al Amor del Padre y porque dió frutos de Vida.
Si queremos dar frutos debemos estar unidos a Cristo.
No nos unimos a Jesús únicamente motivados por un momento de efervescencia, calor y éxtasis. Nos unimos y permanecemos en él, en la medida en que nos acojamos a su misericordia, aceptemos su gracia salvadora y caminemos como auténticos discípulos en medio de nuestras falencias humanas.

Mucho cuidado con creer que pertenecemos oficialmente a una institución o porque tengamos la partida de bautismo, confirmación y matrimonio.
Así como el sarmiento (ramas) no puede dar fruto si no permanece unido a la vid (tronco), nosotros no damos frutos si no permanecemos unidos a Jesús, vid verdadera.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada